Internet Profesores y Alumnos
En la actualidad Internet está siendo usada masivamente, en todos los órdenes del quehacer, y es una poderosísima herramienta para llegar a más personas, por lo que es una responsabilidad docente, tratar de ir ampliando los sitios educativos en valores, (muchos educadores y profesionales ya están en esta tarea).
El intercambio digital de información en la docencia tiene grandes ventajas frente al resto de posibilidades. Al nulo gasto en papel o en tinta o tóner de impresora, añadiremos la inmediatez que supone colocar los materiales en la plataforma, la facilidad de la corrección o actualización de los mismos en caso necesario (tarea engorrosa en cualquier otro caso), la ventaja de acceso a los mismos independientemente de lugar y tiempo (alumnos que dejan de asistir temporalmente por enfermedad u otras causas), el seguimiento de la interacción que se efectúa sobre los materiales por parte de los alumnos, la posibilidad de comunicación directa y personalizada con los alumnos…
Hay un aspecto particularmente interesante (sobre todo cuando se tienen clases numerosas): el debate mediado; establecer una discusión cara a cara con 50 alumnos sobre un determinado aspecto de la materia no suele funcionar porque es muy difícil en grupos numerosos superar el miedo a intervenir, a contestar, a discutir; además, como no queda constancia de las intervenciones, es difícil que las ideas valiosas se difundan correctamente. Eso no ocurre cuando el debate tiene lugar a través de una plataforma digital (mediado) en la que se pueden leer las opiniones de los demás, valorarlas y contestarlas desde la reflexión serena y “anónima” de un puesto de ordenador. Esto conlleva además el cuidar mucho las intervenciones, dado que van a quedar registradas y cualquier componente del grupo va a poder leerlas y contestarlas. Es evidente que en clases numerosas, si se plantean muchos debates de este tipo y son vivos, puede suponer para el profesor un trabajo considerable seguirlos y valorarlos, por lo que habrá que dimensionar correctamente su uso.
Otro aspecto ventajoso, desde el punto de vista del profesor, es la facilidad de recolección de los ejercicios y tareas propuestos. Cada alumno es responsable de colocar, a tiempo y en el espacio correspondiente, sus trabajos. El profesor, a partir de la fecha tope de entrega, puede revisar en cualquier momento dichos trabajos de forma que, avanzado el curso, tiene en todo momento la posibilidad de efectuar un seguimiento personalizado de la evolución del alumno. Al final del curso, a la hora de proceder a la evaluación, se dispone fácilmente de todos los trabajos, comentarios, observaciones y debates de cada alumno, lo que constituye una herramienta muy valiosa de cara a su evaluación.
En suma, para el profesor se ha conseguido hacer llegar y recibir en forma flexible y eficiente toda la información necesaria para la impartición de la asignatura. No ha habido un solo problema reseñable y achacable al medio de transmisión utilizado, y no ha habido detrimento significativo de tiempo de dedicación al contenido en favor del manejo de la plataforma. Se ha debatido en forma más efectiva y rica alrededor de algunos conceptos importantes, y se ha tenido la sensación de contacto más directo y personalizado con los estudiantes. Así pues, dados los resultados, se considera muy recomendable su uso cuando se dan las condiciones mínimas para ello y no se propone ningún cambio significativo sobre el diseño inicial.
Es importante ampliar los sitios educativos no sólo en cantidad sino en calidad y no limitarse a la mera información. La información está dada a través de los numerosos medios, y ya es inabarcable por el ser humano, por lo que el docente tiene que lograr que el alumno domine los medios para conseguir la información y logre discernir si esa información sirve o no y qué fundamentos tiene. El medio o recurso educativo que es a la vez fuente de información amplísima, de mayor importancia actualmente, de mayor trascendencia, y que interesa al educando, es Internet. Pero a Internet la hacemos entre todos. Y aquí se agrega una nueva gran tarea docente, un nuevo desafío: es el docente el que tiene que enriquecer Internet para encontrar allí los elementos educativos interesantes para trabajar desde el aula.
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Desarrollar contenidos que le interese que investiguen sus alumnos.
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Realizar actividades que puedan ser resueltas por los educandos
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Ampliar con material de dominio público la gran biblioteca que es Internet.
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Plantear cuestiones preocupantes sobre el planeta, el equilibrio ecológico, la violencia social, las problemáticas del adolescente actual, u otras.
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Publicar artículos de su autoría sobre temas de su inquietud.
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Sumarse a entidades que brindan educación a distancia, realizando por ejemplo, tutorías a través de internet.
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Crear actividades innovadoras que enriquezcan a su vez a otros docentes en particular y a la educación en general.
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Proyectar actividades conjuntas con sus alumnos para llevar a cabo en una web.
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Realizar actividades interescolares de envío epistolar o de intercambios.
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Concursos pautados a realizar por los educandos a través de propuestas proyectadas.
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Organizar eventos educativos en línea.
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Brindar teleconferencias sobre temas de interés y con posibilidad de preguntar y resolver inquietudes mediante chat en simultaneidad.
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Intervenir u organizar foros de opinión.
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Muchos educadores inmediatamente exclamarán que no saben cómo subir material, ni en qué sitio. Para esto sí se recurre a especialistas en el área o se utilizan sitios web de calidad educativa que dan acceso a páginas gratuitas, o se escribe por e-mail contactando a los administradores para agregar el material realizado.
Otros podrán considerar que es posible continuar trabajando en la enseñanza sin utilizar estos nuevos medios, o que pueden emplearlo los alumnos aunque el docente, y más si ya tiene una vasta trayectoria, no la maneje. Esto no es así. Siempre tiene que estar el guía, el maestro, determinando la tarea que se debe realizar, conociendo los recursos, marcando los rumbos de la investigación, realizando cuestionarios claves, con preguntas específicas, que inciten al niño o al joven a buscar, recorrer, leer, comunicarse, preguntar por e-mail o en foros, etc. En esta época, nunca se le debe dar un tema general sin especificar los pasos a seguir y las cuestiones específicas a responder, para evitar que se limiten a una mera copia de trabajos ajenos, lo que contradiría los objetivos del proceso de enseñanza-aprendizaje.



